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LA FORMACIÓN BÍBLICA ESCOLARIZADA
OBJETIVO: SENSIBILIZAR A LOS COORDINADORES DE PASTORAL BÍBLICA
PARA QUE COMPRENDAN LA IMPORTANCIA DE LOS CENTROS ESCOLARIZADOS
EN SU DIÓCESIS.
1. LA IDENTIDAD PROPIA DE LA PASTORAL BÍBLICA Y SUS TAREAS
ESPECÍFICAS.
Todos conocemos el arduo camino que tuvo que recorrer la Pastoral
Bíblica, para ganarse un lugar dentro de las comisiones
pastorales. Incomprensiblemente se regalaba la Biblia, y todas
las actividades específicas que tenían que ver con
ella, generalmente a la sección de Evangelización
y Catequesis como si fuera un simple adjetivo calificativo de
la pastoral profética , sin darse cuenta que era no solo
un sustantivo, sino el mismo verbo de la oración , si es
que cabe la comparación con la sintaxis. ¿O acaso
no es la Palabra revelada de Dios el sustento y vigor, y por lo
tanto lo que mueve toda la acción Pastoral en la Iglesia?.
La tarea de la evangelización no se debe, ni se puede dar
margen de la Sagrada Escritura1 . Y quienes ya trabajamos en la
pastoral bíblica, hemos tomado conciencia de ello; sin
embargo, hay que reconocer que todavía hay muchos, no sólo
cristianos, sino pastores, que todavía no toman conciencia
de la importancia de la Pastoral Bíblica.
Otra conquista más, en todo este proceso pero ya más
al interno de la Pastoral Bíblica es llegar a descubrir
cuáles son sus tareas específicas. Obviamente que
las interpelaciones de la realidad, exigirán respuestas
que deberán convertirse en tareas para todas las pastorales,
cada una desde su propia identidad y misión. Aun cuando
no se puedan establecer de antemano un número determinado
de tareas para la Pastoral Bíblica, si podemos decir que,
las tareas específicas serán tantas cuantas sean
necesarias para conseguir el objetivo de la Pastoral Bíblica,
como el que nos propone el Ideario:
"Pastoral Bíblica es todo aquel trabajo que hace la
comunidad eclesial en torno a la Sagrada Escritura, su lectura,
interpretación, celebración y vivencia, con el fin
de que ella sea 'sustento y vigor de la Iglesia, fortaleza de
la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente pura y perenne
de vida espiritual" (DV 21)2 .
Para darnos una idea, podemos mencionar algunas actividades propias
de una pastoral bíblica:
Ø El mes de la Biblia
Ø Las semanas Bíblicas
Ø La difusión del mayor número de Biblias
posibles.
Ø Difusión de bibliografía bíblica
en general.
Ø Difusión de la cultura bíblica: a través
de los medios de comunicación
Ø Elaboración de subsidios para todas las demás
pastorales o campos de la evangelización.
Ø Centros de formación bíblica.
Ø Escuela de maestros de Biblia
Ø Los círculos bíblicos.
Ø Difusión de la Lectio Divina.
Ø Escuela de agentes de Pastoral Bíblica ; etc.
¿Bastarán estas actividades para conseguir el objetivo
propuesto arriba? ¿No suponen acaso un conocimiento y preparación
para desempeñar cada actividad?.
2. LA NECESIDAD DE UNA FORMACIÓN ESPECIFICA.
Ahora bien, no se puede hacer ninguna pastoral sin una formación
'ad hoc'. Recordemos la queja antigua, y ojalá no actual,
de todas aquellas personas que colaboraban en las catequesis infantiles
sin una verdadera formación; eran solo gentes de buena
voluntad y con tiempo disponible. Por lo tanto, si hemos finalmente
llegado al fruto esperado de una Comisión de Pastoral Bíblica,
con identidad propia y tareas específicas, no perdamos
la oportunidad de hacer bien las cosas y demos cabida así
a la formación en la pastoral bíblica, especialmente
de quienes trabajarán en este campo.
En cuanto a la formación, esta puede ser escolarizada o
no- escolarizada; pero antes, habría que distinguir dos
cosas. Una cosa sería la formación en la Pastoral
Bíblica, y otra la formación meramente Bíblica.
Por ejemplo, quienes trabajan en la Pastoral social, deberían
recibir una formación bíblica general, pero no necesariamente
una formación en la Pastoral Bíblica. En concreto,
todos los bautizados, deberían sentir la necesidad de una
formación Bíblica que les ayude a encontrar más
a Jesús centro de nuestra fe; y de echo, constatamos que
cada día más, mucha gente expresa su deseo de un
conocimiento mayor de las Sagradas Escrituras3 Pero no todos los
cristianos, necesariamente deberán formarse en la Pastoral
Bíblica. Obviamente quienes trabajan en la Pastoral Bíblica,
deberán recibir una formación tanto en la Pastoral
Bíblica como en la Biblia. Ante esto quiero decirles a
todos mis hermanos que trabajan en la Pastoral Bíblica,
que es urgente, fundar centros de formación Pastoral Bíblica,
o al menos cursos básicos de Pastoral Bíblica, para
tener agentes preparados en este campo de la pastoral. Solo que
hay que tomar en cuenta que no es lo mismo que un centro de formación
bíblica, el cual, ciertamente, se pudiera (debería,
para unir esfuerzos y recursos) convertir también en una
Escuela de Agentes de Pastoral Bíblica; lo cual supondría
adecuar los planes de estudio 4 .
Abundando en esto, creo que estaremos de acuerdo en la formación,
escolarizada o no, en la Biblia, es ciertamente una tarea especifica
de la Pastoral Bíblica, tarea muy importante, pero no la
única. De manera que no podemos reducir la Pastoral Bíblica
a trabajar en los centros de formación Bíblica.
3. LA FORMACIÓN BÍBLICA ESCOLARIZADA 5 .
Una vez hecha la aclaración entre la formación Pastoral
Bíblica y la formación en la Biblia, quisiera concentrarme
en este ultimo apartado. Acerca de la necesidad, no solo de la
lectura sino sobre todo del estudio de la Biblia. La Dei Verbum
es muy clara:
"Es necesario, pues, que todos los clérigos, sobre
todo los sacerdotes de Cristo y los demás que como los
diáconos y catequistas se dedican legítimamente
al ministerio de la palabra, se sumerjan en las Escrituras con
asidua lectura y con estudio diligente, para que ninguno de ellos
resulte 'predicador vacío y superfluo de la palabra de
Dios, que no la escucha en su interior', puesto que debe comunicar
a los fieles que se le han confiado, sobre todo en la Sagrada
Liturgia, las inmensas riquezas de la palabra divina" (25).
Y esto que dice en primer lugar para los consagrados y laicos
comprometidos, lo retoma también el Concilio para todos
cuanto afirma, enseguida, en el mismo número:
"De igual forma el Santo Concilio exhorta con vehemencia
a todos los cristianos, en particular a los religiosos, a que
aprenda 'el sublime conocimiento de Jesucristo' (FIL 3,8) con
la lectura frecuente de las divinas Escrituras. 'porque el desconocimiento
de las Escrituras es desconocimiento de Cristo' (DV 25).
Pues bien, todo esta dicho: se necesita no sólo hacer que
la gente lea la Biblia, sino que la estudié también.
Y que la estudie de una manera sistematizada, conforme a un plan
de estudios. Esta es la finalidad de una escuela Bíblica.
Sea que se le llame Instituto, Escuela, Centro de Formación,
Colegio, el nombre es lo de menos, la finalidad es lo que lo distingue.
La Federación Católica de Centros de Formación
Bíblica describe así tal finalidad:
"Dar una formación bíblica cualificada y sistematizada
de la Sagrada Escritura, fiel a la
Tradición y Magisterio de la Iglesia. Para propiciar el
encuentro con Cristo, a través del estudio, oración
y compromiso con su palabra, además de buscar insertarse
con el servicio de la pastoral orgánica, desde la misma
Palabra inspirada, sustento y vigor de toda pastoral.
Teniendo en cuenta el contenido global del proyecto de Dios en
la escritura y a Jesús, como plenitud de la Revelación
y como clave de interpretación desde el contexto histórico
y la opción preferencial por los más pobres. Proponiendo
y aplicando conjuntos adecuados de formación bíblica
en la elaboración y distribución de material bíblico"
(status de la FECCECFOBI 4).
Creo que todos estaremos de acuerdo en que no basta con leer la
biblia para entenderla, se necesita estudiarla, con la ayuda de
quienes más saben. Es clásico el ejemplo del etíope
que leyendo a Isaías le pide a Felipe una explicación
(Hch 8,30-35) Igualmente (2Pe 1,20) nos advierte que ningún
pasaje de la escritura es para interpretación privada;
y el mismo Pedro admite que algunas cartas de Pablo no son de
fácil lectura (2Pe 3,16). Por otra parte todos nuestros
católicos han tenido la experiencia de diferentes interpretaciones,
según sea la secta que se les arrime, la aceptación
de métodos científicos para la interpretación,
que poco a poco se ha ido dando en la iglesia católica
nos confirma en la necesidad de un acercamiento crítico,
para poder comprender las escrituras. Con el método histórico-crítico
nos convencimos de la necesidad de estudiar los contextos históricos,
literarios, redaccionales, etc. de los textos bíblicos
para poder tener acceso a su significado literal, y luego preguntarnos
por el significado espiritual, para finalmente actualizarlo a
nuestra vidas.
La formación bíblica que necesita todo cristiano
especialmente todos los agentes de todas la pastorales, deberían
recibirla en una escuela bíblica; en lugar de estar llenando
huecos de sus propios programas con temas bíblicos, solo
para calmar las conciencias de la importancia de la biblia en
nuestras vidas y en nuestra pastoral. Es cuestión de una
organización integral en cada diócesis y parroquia,
para que todos acudan a la escuela de Biblia. Obviamente los primeros
que pasaran por tal escuela serán los agentes de pastoral
bíblica. La escuela de Biblia, bien organizada, podrá
cumplir con las dos finalidades: dar formación pastoral
bíblica y ofrecer formación bíblica en general.
Dada la necesidad pues del estudio de la Biblia, el mismo concilio
nos invita a acudir a las instituciones aptas para ello (Cfr DV
25). ara evitar ciertamente caer en una actitud cientificista,
nos lo recuerda el mismo número que no olvidemos que a
la lectura debe acompañar la oración. Precisamente,
en la lectura y en el estudio de la Biblia, el concilio espera
que se difunda y resplandezca la palabra de Dios, llenando así
más y más los corazones de los hombres. (Cfr Dv
26).
1Cfr. COMISIÓN EPISCOPAL DE PASTORAL BÍBLICA, "Vallan
por todo el mundo y proclamen la buena noticia". Ideario
- Guía para la Pastoral Bíblica en México
, n. 7 y 15.
2 Ibidem. N. 14.
3 Ibidem n. 38
4Cfr. Ibidem n. 38
5 El ideario aquí citado anteriormente, dedica los números
70-75 a los centros de formación bíblica.
Llamados a la santidad, impregrlen todos los sectores de la vida
social con el espiritu evangélico.
La lecturas, que la Iglesia ha ofrecido a nuestra meditación,
nos ayudan a vivir integralmente nuestra fe mirando a Maria, que,
siguiendo las huellas de Jesús, después de la muerte,
llega con todo su ser a la plena comunión con Dios, entra
en el cielo, que es el simbolo del infinito y de las realidades
divinas. "Bienaventurada eres María - así la
liturgia saluda a la Virgen - porque hoy fuiste elevada sobre
los coros de los ángeles y, juntamente con Cristo, has
alcanzado el triunfo eterno".
Las tres páginas bíblicas están ritmadas
por una series de antítesis. Hay como dos campos, en uno
de los cuales el hombres está invitado a entrar para jugar
su vida.
En la visión del Apocalipsis el contraste está entre
la mujer y su hijo y el dragón rojo coronado. La tradición
cristiana ha visto en estas palabras, desde el comienzo, la figura
de María y de Jesús, aunque San Juan pensase ante
todo en la Iglesia, que genera a Cristo por medio de la Eucaristía
y de la Palabra de Dios. María, la Iglesia, Cristo Jesús
son el signo más alto del bien y de la salvación.
Frente a ellos, se levanta el dragon, símbolo de la violencia,
rojo como la sangre que derrama, y exaltado por el poder, que
manifiestan las cabezas coronadas.
Tenemos a dos protagonistas también en la página
de la primera carta, que San Pablo ha enviado a los Corintios.
E1 apóstol esboza una descripoion de la última lucha
entra la muerte y la vida. En un lado está Adán,
el hombre pecador, apretado por sus debilidades, por la muerte
y el pecado. En el otro está Jesús, en el cual triunfa
la vida. Por él, la muerte espiritual y física es
vencida para siempre y aparece el horizonte de la resurrección
en Dios.
Por fin, en el Magnificat de María aparece la lucha entre
los tronos, los poderosos, los ricos y los humildes, los hambrientos,
los pobres. María se pone al lado de estos y sobre esta
muchedumbre, guiada por ella, se levanta "el brazo"de
Dios, que los defiende y los protege.
Por lo tanto, la Palabra de Dios nos presenta hoy tres maneras
de vivir que llevan a metas contrarias: los caminos del mal, de
la muerte y de la soberbia, que por cierto pueden seducir por
sus apariencias pero llevan al hombre a la desesperación
y a la destrucción de su ser. Los otros, son caminos difíciles,
"estrechos" -como dice el Evangelio - pero abren al
hombre el camino de la "asunción" en Dios y llenan
su corazón de alegría y de paz.
María, durante toda su vida, se ha puesto en el camino
de la justicia, del amor, del desprendimiento. En una palabra,
se ha puesto en el camino de la fe. Conocemos todos la página
de San Lucas sobre la anunciación. María, como las
jóvenes de su edad y de su ambiente, pensaba en el matrimonio.
Dios cambia sus planes, sus costumbres y la serenidad de su noviazgo
con José. Con el sí que pronuncia, aceptando la
voluntad de Dios sobre su vida, entrega a Dios su libertad y Dios
puede tomarla y hacer de ella lo que quiere, la Madre Virgen de
su Hijo Jesús..
Queridos Hermanos y hermanas? En los ejemplos que nos da la Sagrada
Escritura, la fe es un acto de la inteligencia, que, basándose
en la palabra o en los signos, percibe "las realidades que
no se ven" (tIebr.11,1). Más aún, es la confianza
absoluta en una persona, en Dios y en su Palabra. Por lo tanto,
la fe no está solo en las fórmulas que aprendemos
sino debe transformarse en vida.
Yo quisiera que nos preguntáramos con sencillez, aquí,
bajo la mirada materna de la Virgen: hasta que punto mi fe se
transforma en la vida de todos los días? No es suficiente
conocer la Palabra de Dios, penetrarla con la mente, extraer de
ella alguna consideración. La auténtica escucha
de la Palabra de Dios se traduce en hacer lo que nos pide. Hay
que dejarse trabajar por ella hasta que llegue a informar todas
las circunstancias de nuestra existencia, como nos exhorta el
apóstol Santiago: "Pongan por obra la palabra y no
se contenten sólo con oírla, enganándose
a ustedes mismos"(l St, 1,22).
En esto también, María nos ilumina con su vida Cuando
hablamos de la Inmaculada, en general ponemos el acento, y justamente,
sobre la ausencia en su alma del pecado original. Pero no debemos
olvidar que ella ha sido santa en todos los momentos de su vida,
colaborando con las inspiraciones de la gracia. La obra maestra
que el Espíritu Santo ha realizado en la Madre de Jesús
no se limita sólo al momento de su concepción sino
se extiende a toda su existencia.
Consualmallenade Dios, María ha podido cantar el Magnificat.
Ella nos dice que Dios dispensa su gracia a quien tiene conciencia
de su pobreza interior y siente la necesidad de ser conducido
por él. Dios - lo hemos ya recordado - no escoge a los
soberbios sino a los humildes, no a los poderosos sino a los débiles,
no a los hartos sino a los hambrientos.
El soberbio, que piensa poder realizar la obra de salvación
con sus propias fuerzas, es el verdadero enemigo de Dios. A los
que piensan poder dominar a los demás con el poder de la
política, del dinero, de la influencia social gracias al
bienestar material, Dios los hará impotentes. "Dispersó
a los de corazón altanero - canta María -destronó
a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos
los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin
nada".
Yo me pregunto si damos siempre a los que encontramos individual
y comunitariamente el testimonio de apoyarnos sólo en Dios,
de elegir sólo a Dios, como ha hecho María, como
han hecho los patriarcas, los profetas, los primeros cristianos.
"No fiarse totalmente de Dios y buscar apoyos y seguridades
en otra parte ha sido siempre la tentación del pueblo de
Dios, la dura experiencia de personajese incluso gloriosos como
Moisés, David, Salomón"(card. Van Thuan).
Ustedes repiten a menudo una frase muy bonita: "Primero Dios".
Verdaderamente, Dios y sus mandamientos son el primer valor de
nuestra vida o lo anteponemos a otros? El Papa, en la beatificación
de los mártires de Cajonos, nos ha pedido de seguir su
ejemplo no anteponiendo nada, tampoco la vida, a las promesas
bautismales.
Un día, cuando era todavía arzobispo de Cracovia,
Juan Pablo II dijo a un amigo que María es la garantía
de la verdad y de nuestra protección. Es garantía
de verdad, porque en su compañía, somos seguros
de estar en el recto camino. Debemos por lo tanto medir la rectitud
de nuestra vida cristiana, la fuerza de nuestro fervor apostólico
con la medida de su ejemplo, de su fe viva, concreta, cotidiana.
Ella es también la garantía de nuestra protección,
como madre amorosa. Cuando la soberbia o la verguenza nos impiden
de levantar
los ojos a Dios, tenemos una oración - 'çDios te
salve Maria"- al alcance también del pecador más
impenitente. María hace suyas nuestras necesidades, como
a Caná con los apóstoles, e invocando por nosotros
la misericordia de Dtos.
Queridos hermanos y hermanas, que la celebración de esta
solemnidad no sea sólo la ocasión para pedir la
intercesión de la Virgen por nuestas necesidades. Que sea
también un momento priovilegiado para examinarnos sobre
la coherencia de nuestra fe y la rectitud de nuestra vida comprometiéndonos,
como decía un escritor francés, a hacer triunfar
el bien sobre el mal, la vida sobre la muerte, la humildad sobre
la soberbia (Daniel Rops).
Boletin de pastoral
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