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Devocionario
del migrante
MENSAJE DE TU OBISPO
Hermano Migrante:
¡Que la paz de Cristo esté contigo!
Seguramente estarás a punto de salir de tu tierra. Cargado
de ilusiones irás por esos caminos de Dios para buscar
un mejor nivel de vida para tí y tu familia.
Me duele mucho pensar en el vacío que dejas en tu hogar
y los problemas que esta separación va a traer.
Como pastor de este rebaño que Dios me ha encomendado,
te pido que nunca pierdas el contacto con tu familia. En el seno
de ella recibiste el don de la fe católica. Rogaré
al Señor para que te acompañe y des testimonio de
esa fe dondequiera que te encuentres.
Sé de antemano que las circunstancias en que vas a vivir
no siempre serán propicias para que cumplas tus compromisos
de cristiano. Por eso te aconsejo que, de ser posible, te pongas
en contacto con los sacerdotes del lugar a donde llegues. En ellos
encontrarás un apoyo inestimable para que sigas viviendo
la fe que recibiste.
Que este devocionario que hoy tienes en tus manos sea un signo
de tu comunión con Dios, con tu familia, con tu Obispo
y con los sacerdotes de tu pueblo.
¡Que Dios derrame su bendición sobre tí, hermano
migrante, y que te permita volver pronto al hogar que hoy has
dejado!
Recibe la bendición de tu pastor, para que Dios y la Virgen
Santísima de San Juan de los Lagos, Patrona de nuestra
Diócesis, te protejan en tu camino.
Te desea todo bien:
___________________________
+ J. Trinidad Sepúlveda
Ruiz-Velazco
Obispo de San Juan de los Lagos
ORACIONES PARA
DIVERSAS CIRCUNSTANCIAS
Al comenzar el día
Señor y Dios nuestro, gracias porque me has concedido
iniciar este nuevo día. En estos momentos estoy preparando
mi "lonche" porque ya me voy a trabajar.
Cuida de mi inteligencia, de mi corazón y de mis sentidos
para que no cometa ningún pecado en este día.
Santifica mis pensamientos, afectos, palabras y acciones para
que pueda agradarte a tí y a tu madre la Virgen María,
y contigo llegue al paraíso.
Sagrada familia; con toda humildad les pido su santa bendición:
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Al terminar el día
Señor y Padre nuestro. Te doy gracias porque me has permitido
concluir esta jornada.
Vengo muy cansado del trabajo y cómo desearía encontrarme
con mi familia. Pero... ya ves... la distancia no me lo permite.
Jesús, tú que eres manso y humilde de corazón,
dígnate aceptar los deseos y las acciones del día
que he terminado.
Permite que descanse ahora para que así, renovado mi cuerpo
y mi espíritu, pueda desempeñar bien mi trabajo
en favor de mis hermanos.
Si en este día he obrado bien, que sea para tu mayor gloria.
Si, por el contrario, he obrado mal, ten misericordia de mí.
Así sea.
Al salir de la casa familiar
¡Oh Dios!, Padre de todos los hombres, he decidido salir
de mi casa para ir a trabajar al extranjero. Me siento con el
corazón destrozado porque voy a dejar a mi familia, a mis
amigos y a toda la gente que me quiere. Tú bien sabes que
todo esto lo hago por necesidad y no por buscar una aventura egoísta.
Te pido por todos mis seres queridos, para que los bendigas y
les hagas menos pesada la despedida. Haz que todo me salga bien
en el viaje y pueda llegar a mi destino. Que pueda pronto encontrar
trabajo y enviarles los ahorros que son el fruto de mi sudor.
No permitas, Señor, que me olvide de tí, de mi familia
y de mis amigos. Que la fe que recibí de mis padres siga
fuerte a pesar de encontrarme en otro ambiente, en otra nación.
Virgen Santísima de San Juan, Madre de Jesús y Madre
nuestra, guía mis pasos, ilumina mi sendero y acompaña
a mi familia mientras estoy ausente. Amén.
En el viaje hacia el Norte
Jesús, Hijo del Dios vivo. Ya estoy a bordo del camión
y me dirijo a una tierra que no conozco.
Mi ilusión es encontrar un trabajo digno que me permita
ganar honradamente lo que mi familia y yo necesitamos para vivir
como hijos tuyos.
Tú que conociste la amargura del destierro cuando con María
y José tuviste que buscar refugio en tierra extranjera,
comprendes que a mí también el alma se me destroza
de amargura al dejar a mis seres queridos.
Cuídalos, Señor. Haz que nunca se olviden de mí
y que nunca los olvide yo, a pesar de la lejanía.
Te pido, ahora, que este viaje llegue a buen término. Líbrame
de todo accidente y que en todo me vaya bien.
Virgen Santísima, Madre de Jesús, guía mis
pasos y dame la fuerza necesaria para superar todas las dificultades
del camino.
Señor, yo te entrego mi fe, para que siempre me encuentre
firme frente a los peligros que me puedan hacer dudar de tu amor.
Amén.
Al cruzar sin documentos
Jesús, Pastor eterno de los que en ti confían;
en este momento estoy en la frontera, decidido a pasar aunque
sé que es contra la ley. Bien sabes que no lo hago para
desafiar los reglamentos de una nación.
La realidad económica en que me encuentro y la búsqueda
desesperada de un futuro mejor para mi familia, me hacen cruzar
sin los documentos necesarios.
Me siento ciudadano del mundo y de una Iglesia que no tiene fronteras.
Te pido, Señor, me concedas llegar a mi destino sin inconvenientes
ni obstáculos. Tú bien sabes que sólo quiero
la tranquilidad y la paz para todos.
Guía mis pasos y dame la fuerza necesaria para afrontar
los retos que me aguardan. Que se haga tu voluntad. Amén.
Al perder el trabajo
Señor Jesús. Tú me enseñaste la gran
dignidad y el valor del trabajo. Hoy me encuentro muy preocupado
y abatido porque me dijeron que ya no había trabajo para
mí. Las causas tú las sabes. Dicen que es por los
"ajustes en la política económica", pero
yo no entiendo de esas cosas. El hecho es que mi familia y yo
dependemos del trabajo que hoy he perdido.
Con el corazón hecho pedazos, te pido me concedas encontrar
un trabajo digno que sacie mis necesidades personales y las de
mi familia.
Dame la gracia de perseverar cada día, de superar el miedo
y la vergüenza para buscar decididamente un nuevo trabajo.
Amén.
Al ser encarcelado o deportado
Señor del cielo y de la tierra, estoy decepcionado y desanimado
porque no pude llegar a mi destino.
Fui detenido junto con otros hermanos que tampoco la hicieron.
Les oigo decir que pronto seremos deportados a nuestro país,
pero hora me encuentro aquí en esta celda llena de oscuridad
y de frío, de tristeza y de recuerdos.
Reconozco que he desafiado las leyes humanas.
Me arrestaron por cruzar una línea que los hombres han
trazado como frontera.
Te pido me des serenidad para aceptar estas contrariedades de
la vida, y la fuerza necesaria para superarlas.
Virgen Santísima, tú que conociste la experiencia
del destierro, cuida a este hijo tuyo que se encuentra detenido
por andar de camino en tierras extrañas.
Levanta mi alma humillada y, por intercesión de tu hijo
Jesucristo, haz que todo salga bien y vuelva a la libertad. Amén.
En los momentos de confusión
Señor, Tú conoces mi corazón y sabes lo
que llevo dentro. Me encuentro en una tierra donde muchas personas
piensan y viven en modo distinto al mío. Me siento confundido
ante tantas religiones distintas de la mía.
Me entristece ver que algunos paisanos han abandonado la fe católica
y ya no se comportan como nos enseñaron nuestros padres.
Algunos han formado acá una nueva familia y se han olvidado
de la que dejaron en el pueblo...
Yo, quizá, no sé mucho de tu santa doctrina y me
falta saber muchas cosas de tí y de la Iglesia que fundaste,
pero te pido que fortalezcas la fe y los valores humanos y cristianos
que me heredaron mis padres y mis catequistas.
Ayúdame a luchar para conservar intacta mi pureza, en este
mundo donde es tan fácil mancharla.
¡Virgen Santísima de San Juan! acompáñame
cuando me sienta solo y guía mis pasos por una cultura
de la vida, en medio de esta cultura de muerte y confusión.
Amén.
Cuando se busca trabajo
Castísimo Patriarca Señor San José, esposo
de la Virgen Santísima. Tú cumpliste con fidelidad
tu vocación de proteger y sostener al Hijo de Dios en sus
primeros años de vida, allá en el santo hogar de
Nazareth. Tú supiste ganar el pan de cada día trabajando
en tu taller.
De todo corazón te pido para que pueda encontrar un trabajo
digno y estable.
Reconozco que debo trabajar para que mi familia que dejé
en el pueblo pueda vivir honradamente. Por eso, te pido que guíes
mis pasos en busca de trabajo y pronto pueda empezar a ganar lo
que tanto necesito y lo que tanto esperan en mi familia.
Aléjame de los vicios y de las malas compañías
para no derrochar lo que pertenece a mi familia. Intercede por
mí ante Jesús, a quien cuidaste con tan esmerado
amor de padre. Amén.
Cuando no se puede ir a Misa
Señor Jesús. En estos momentos me voy a trabajar.
Hoy es tu día, es... Domingo. Sé que como cristiano
debo participar en la Santa Misa y me duele mucho no poder hacerlo.
Ya sabes que mi familia y yo dependemos de este trabajo. Te pido
que derrames tu bendición sobre el trabajo que voy a realizar.
Que a través de él te alabe y te bendiga en este
día consagrado a Tí.
Por ahora te pido que me perdones y me des la gracia de saber
aprovechar las oportunidades que tenga de participar en la Santa
Misa. Así cumpliré con mis deberes de cristiano
y seré fiel a esta noble tradición que me dieron
mis padres.
Una vez más te pido perdón y me encomiendo a tu
infinita misericordia.
Amén.
ORACIONES POR ALGUNAS
PERSONAS EN ESPECIAL
Por mis padres
Señor, Dios de nuestros padres, hoy quiero elevar esta
oración por ellos, por los viejos que dejé en mi
casa. Todavía recuerdo con angustia el momento en que salí
de mi pueblo despidiéndome de ellos, tratando de dar fuerza
y ánimo a mi pobre madre, que lloraba y me daba mil consejos.
Recuerdo que luego, saliendo de la terminal y viendo desaparecer
en el horizonte a mi pueblo querido, se humedecieron mis ojos
y por varias horas cargué con un amargo nudo en la garganta.
Te pido por ellos, que viven en la tristeza de la soledad. Que
pueda un día verlos y vivir con ellos la alegría
de estar juntos.
Te pido que sepa llevar conmigo los muchos consejos que me dieron.
Que siempre viva con amor la fe católica que de ellos recibí
y aun rezo las oraciones que mi madre me enseñó
de niño.
Oh, María Santísima y San José, ustedes que
cuidaron al Hijo de Dios, miren con bondad a mis padres y concédanles
las gracias que por ellos les imploro por medio de esta oración.
Amén.
Por mi esposa
Señor y Dios mío, hoy quiero pedirte por mi esposa
que dejé hace tiempo en mi pueblo. Tú me la diste
por compañera de mi vida y el día de nuestro matrimonio
nos prometimos ser fieles uno al otro, por toda la vida. Recuerdo
muy bien que el padre nos dijo: "Lo que Dios ha unido, no
lo separe el hombre".
Ahora estoy lejos de ella, la llevo muy cerca en mi corazón.
Me siento solo, ella también se siente sola. Cuánto
desearía estar con ella para cumplir con lo que el Sacramento
exige y que la distancia impide que se cumpla.
Tú bien sabes cuánto la quiero y cuánto sufre
mi corazón al pensar en ella. Virgen Santísima,
dame fuerzas para seguir siendo fiel a la solemne promesa del
santo matrimonio.
Son muchos los peligros que encuentro al estar lejos de mi esposa.
No permitas que caiga en la tentación. Dame el vigor para
enfrentar mi soledad. Que pueda muy pronto estar con ella y vivir
como Dios manda a los esposos. Me duele mucho pensar que, por
ahora, ella tiene que desempeñar el papel de padre y madre.
Virgen María, tú que educaste al Hijo de Dios, ayuda
a mi esposa en la responsabilidad de la familia mientras yo estoy
lejos. Dios te salve, María...
Por mis hijos
Señor de la vida, te doy gracias por los hijos que me
has dado en el amor santo del matrimonio. Tú sabes que
los quiero mucho y que, por ellos, me vine a trabajar a este país.
También sabes que no lo hice por egoísmo ni por
aventura, sino precisamente porque los quiero.
Sé que esos chiquillos necesitan de la presencia de un
padre. Sé que yo tengo, al igual que mi esposa, el deber
de educarlos pero, ya ves, la lejanía me lo impide.
Te pido, Señor, que sepan comprender y apreciar los sacrificios
que estoy viviendo para su bien.
Espero que un día, al volver, pueda dedicarles todo el
tiempo que me das para educarlos y para gozar con ellos de la
unión familiar.
Te pido por mi esposa, la madre de mis hijos, para que sepa educarlos
mientras yo no estoy presente. Que sigan creciendo en la fe católica
que pedimos mi esposa y yo para ellos el día de su bautismo
y el compromiso que asumimos de educarlos según la ley
de Dios.
Te los encomiendo, Virgen Santísima, para que un día
no tengan ellos que vivir la experiencia de la emigración
como yo lo estoy haciendo ahora. Gracias. Amén.
Por mis hermanos
Señor Jesús, te doy gracias porque me has concedido
una familia. Hoy te pido por mis hermanos. A todos los amo y a
cada uno deseo entregarle lo mejor de mí mismo. Por desgracia,
la distancia no nos permite vivir juntos compartiendo el amor
de nuestros padres, el mismo techo y el mismo pan, las mismas
penas y alegrías, los mismos altibajos de la vida familiar,
y tantas otras cosas...
Da a mis hermanos el valor de luchar por los grandes ideales y
de ser constantes en la realización de sus sueños.
Infunde tu amor en sus corazones para que sean hombres de bien,
bondadosos y generosos cristianos.
Y a mí, concédeme la dicha de volverlos a ver pronto,
sanos y salvos, y poder exclamar con el salmista: "Vean qué
paz y qué alegría, convivir los hermanos unidos".
Que así sea.
Por mi novia(o)
Señor. Hoy estoy triste porque, al alejarme de mi pueblo,
me alejé también físicamente de las personas
que tanto amo: mis padres, mis hermanos, mis amigos y... mi novia(o).
Es a ella(él) a quien deseo hoy poner en tu presencia.
Ya sabes que, desde hace algún tiempo, ella(él)
y yo somos mucho más que amigos y que nos empezamos a querer
de un modo distinto.
Desde que me despedí de ella(él) para venirme al
Norte, hay algo que no funciona bien en mi corazón. Tal
vez sea tristeza... desconfianza... Tú lo sabes mejor que
yo.
Cristo, amigo de todo lo que crece. Pareciera que la distancia
ha hecho crecer más mi amor por ella(él). Acompaña
el crecimiento de este amor.
Ayúdanos a los dos a entrenarnos en la fidelidad, en el
respeto al otro, en la preocupación por aquellos a quienes
se ama.
Haz del corazón de mi novia(o), un sagrario donde se guarde
el bello recuerdo de nuestro amor.
No permitas que los celos o la desconfianza echen por tierra esta
hermosa relación que tú has permitido. Yo me esforzaré
por comunicarme frecuentemente con ella(él).
Concédeme la gracia de volverla(o) a ver y, si nos llamas
a la vida matrimonial, con gusto formaremos una familia donde
se alabe tu Nombre. Amén.
Por un familiar enfermo
Señor, la preocupación me ha invadido; también
la aflicción y, a veces, la desesperanza porque un miembro
de mi familia está enfermo... y yo tan lejos... Me has
concedido nacer en una familia cristiana y por eso siento la necesidad
de apoyarme en tí.
¡Cómo quisiera estar presente para compartir más
de cerca este dolor! Pero, ya ves, mi familia se quedó
allá en el pueblo y ahora todos sufrimos.
Te necesito para que seas consuelo en nuestro dolor, paciencia
en nuestra
impaciencia, fuerza de nuestra fe, vida de nuestra esperanza,
luz en nuestra aflicción y fuego de nuestro amor.
Que este momento de dolor que sentimos ahora en la familia, se
convierta en un camino de salvación. Así te lo pido
por la intercesión de la Virgen Madre de la Misericordia
y Madre de todos nosotros. Amén.
Por un familiar que ha muerto
Señor de la Vida, me han dado la terrible noticia de que
ha fallecido (Nombre).
Quizá mi dolor sea aun más grande, porque no podré
ir personalmente para estar con mi familia y acompañarla
en este momento tan difícil. Te suplico, desde aquí,
que nos llenes a todos de fortaleza. Que tu resurrección
aliente la esperanza en nuestro corazón llenándolo
de paz y de serenidad.
Dale, Señor, el descanso eterno, y luzca para él(ella)
la eterna luz.
Que el alma de ( Nombre ) y la de todos los fieles difuntos, por
la misericordia de Dios, descansen en paz. Amén.
Por mi patria y sus gobernantes
Dios de todos los hombres. Mis padres son mexicanos y yo también
lo soy. Te pido por esa tierra bendita, donde un cura nos dio
patria y una fe nos dio esperanza.
No te olvides de los que gobiernan mi país; dales luz para
juzgar según tu justicia y no la de ellos; dales inteligencia
para legislar con sabiduría y en bien de nuestro pueblo;
dales serenidad para que no se desesperen ante lo que, de por
sí, es desesperante; dales valor e inteligencia para enfrentar
y solucionar las situaciones que no previeron.
No te apartes de ellos, porque mientras tú estés
a su lado, no serán ellos quienes gobiernen, sino Tú.
Gracias, Señor, porque en los gobernantes de mi país,
aunque no lo entiendan bien, Tú sigues obrando hoy. Amén.
Por mi patrón
Padre del cielo, Tú que derramas tus gracias sobre todos
los hombres, hoy te pido una muy especial sobre mi patrón
quien me ha dado un puesto de trabajo.
Dale paciencia y serenidad, para con nosotros sus trabajadores.
Fortalece su empresa para que no me falte el trabajo; ayúdalo
en sus planes para que mi futuro sea menos incierto. Concédeles
salud y bienestar a él y su familia y haz que sea un digno
administrador de tu creación.
Yo, por mi parte, me comprometo a ser honrado, a desempeñar
bien mi trabajo, a no exigir más de lo justo y razonable,
a ser un amigo y compañero fiel.
Así sea.
Por todos los migrantes
Señor Jesús, te ruego por todos aquellos que andan
lejos de su patria y viven la experiencia de la emigración.
Ellos son tus hijos que van en busca de una vida mejor, refugiados
que escapan de la violencia, familias en camino sin saber a dónde
llegar. Todos ellos necesitan de tu ayuda.
Tú mismo te hiciste peregrino, pasando por la experiencia
de los desplazados, como un migrante radicado en una insignificante
aldea.
Nuestros hermanos migrantes necesitan tu luz para no dejarse engañar
por las promesas vacías que frecuentemente los atraen.
Necesitan de tí para acompañar su soledad espiritual.
Ellos necesitan de tu Iglesia para que les recuerde sus obligaciones,
que muchas veces son olvidadas por sus diarios sufrimientos.
Ellos necesitan de tu sobrenatural ayuda para ennoblecerlos y
confirmarlos como cristianos en su trabajo.
Llena sus vidas con tu amor, pues eres el principio de todo bien.
Defiéndelos del peligro y fortalece su fe, para que busquen
la felicidad no solamente en este mundo sino también en
la vida eterna.
Que como peregrinos de la Iglesia de Dios, puedan alcanzar la
ciudad celestial y disfrutar la vida eterna contigo para siempre.
Amén.
Por los sacerdotes
Oh, Jesús Sacerdote Eterno, te pido hoy por los sacerdotes
que han dedicado su vida al cuidado espiritual de tu pueblo. Te
pido por los sacerdotes que dejé en mi parroquia y que
me han ayudado a descubrir los valores profundos de mi fe.
Ayúdalos para que sepan confortar con la Palabra de Dios
a mis seres queridos que dejé allá en mi pueblo.
También te pido por los sacerdotes que me encuentro en
esta tierra extraña y que se esfuerzan por comprender nuestra
religiosidad y cultura. Asístelos, Señor, para que
refuercen en mí y en todos los migrantes la fe católica
que recibimos como herencia santa de nuestros padres. Te ruego
que hagas florecer la vocación sacerdotal entre los jóvenes,
y si es tu deseo, entre alguno de mis hijos o mis hermanos, para
que siempre haya en la Iglesia hombres dedicados enteramente a
los demás y nos ayuden a descubrir día tras día
tu voluntad.
Virgen Santísima, Madre de Dios y Madre nuestra, danos
sacerdotes santos según el corazón de tu hijo Jesucristo.
Amén.
EL ROSARIO DEL MIGRANTE
*Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos
Señor, Dios nuestro, en el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICION
Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte
ofendido porque eres infinitamente bueno, padeciste y moriste
por mí clavando en la cruz; te amo con todo mi corazón
y propongo no volver a ofenderte más. Amén.
PRIMER MISTERIO: La anunciación del Angel a María
y encarnación del Verbo.
"He aquí la esclava del Señor; hágase
en mí según tu palabra" (Lc 1,38).
Señor Jesús, ayúdanos a confiar en tí,
como María, para ser la morada donde Tú habites
y llevarte a donde sea que caminemos.
Se reza un Padrenuestro y diez Avemarías.
*Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
SEGUNDO MISTERIO: La visita de la Virgen María a su prima
Isabel.
"En aquellos días María fue con prontitud
a un pueblo de la montaña de Judá... María
permaneció con Isabel unos tres meses, y se volvió
a su casa" (Lc 1,39.56).
Señor Jesús, ayúdanos a encontrar un trabajo
digno para poder servir a los demás, según el ejemplo
de María.
Se reza un Padrenuestro y diez Avemarías.
*Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
TERCER MISTERIO: El Nacimiento del Hijo de Dios.
"...y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió
en pañales y le acostó en un pesebre, porque no
tenían sitio en el alojamiento" (Lc 2,7).
Señor Jesús, ayúdanos a encontrar un sitio
dónde hospedarnos y danos un corazón generoso para
recibir con amor a nuestros hermanos migrantes.
Se reza un Padrenuestro y diez Avemarías.
*Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
CUARTO MISTERIO: La Sagrada Familia huye a Egipto.
"...El Angel del Señor se apareció en sueños
a José y le dijo: Levántate, toma al niño
y a su Madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo
te diga... José se levantó, tomó al niño
y a su Madre y se fue a Egipto" (Mt 2,13-14).
Señor Jesús, danos la fuerza y la valentía
necesarias, para que, dondequiera que estemos, sepamos defender
los sagrados valores de nuestra familia.
Se reza un Padrenuestro y diez Avemarías.
*Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
QUINTO MISTERIO: María es llevada al cielo y coronada
como Reina de toda la creación.
En este misterio contemplamos a la Virgen Santísima que
llega a la patria definitiva..., al final del camino..., a la
meta. Todo después de peregrinar, amar y servir aquí
en la tierra.
Señor Jesús, danos la fuerza para seguir peregrinando,
amando y sirviendo en esta vida, a ejemplo de María, para
que podamos merecer, como ella,
llegar a la patria definitiva que tú nos has prometido.
Se reza un Padrenuestro y diez Avemarías.
*Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
- Oh soberano Santuario, Sagrario del Verbo eterno.
Libra, Virgen, del infierno a los que rezamos tu Rosario.
- Emperatríz poderosa, del mortal eres consuelo.
Líbranos, Virgen del cielo, con una muerte dichosa.
- Y danos pureza de alma.
Pues eres tan poderosa.
Dios te salve, María santísima, Hija de Dios Padre,
Virgen purísima antes del parto, en tus manos encomendamos
nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia, el Señor
está contigo, bendita tú entre las mujeres y bendito
el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María...
Dios te salve, María santísima, Madre de Dios Hijo,
Virgen purísima en el parto, en tus manos encomendamos
nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia...
Santa María...
Dios te salve, María santísima, Esposa de Dios
Espíritu Santo, Virgen purísima después del
parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames,
llena eres de gracia... Santa María...
Dios te salve, María santísima, templo y santuario
de la Santísima Trinidad. Virgen concebida en pecado original.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia. Vida, dulzura y
esperanza nuestra, Dios te salve.
A tí clamamos los desterrados hijos de Eva. A tí
suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra. Vuelve a nosotros esos
tus ojos misericordiosos.
Y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh clementísima, oh piadosísima Virgen María.
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios, para que seamos dignos
de alcanzar la promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
*De tus divinos ojos, oh María, penden nuestras felicidades.
Míranos, Señora, y no nos desampares.
LETANIAS
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos,
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial que eres Dios.
Dios Hijo, Redentor del mundo.
Dios Espíritu Santo.
Trinidad Santa que eres un solo Dios,
Santa María.
Santa Madre de Dios.
Señora que acogiste al Espíritu Santo.
Señora de todos los caminos.
Señora de todas las razas.
Señora de todos los idiomas,
Consuelo de todas las familias.
Esperanza de todos los países.
Reina de los continentes.
Virgen servidora y fiel.
Virgen humilde y pobre como nosotros.
Santuario del que es la Vida.
Refugio en la salida y en el regreso.
Señora de los migrantes.
Madre de los caminantes y peregrinos.
Madre de los discriminados.
Madre de los perseguidos.
Madre de los refugiados y deportados.
Madre de los extranjeros.
Madre de los indígenas.
Madre de los indocumentados.
Madre de los niños abandonados.
Madre de los esclavizados.
Madre de los encadenados a los vicios.
Madre de los que no tienen casa.
Madre de los enfermos y dolientes.
Madre de los que viven en soledad.
Madre de los que viven sin esperanza.
Madre de los discapacitados.
Reina de los que trabajan por la paz.
Reina de los que luchan por la justicia.
Reina de los que ayudan a su prójimo.
Reina de los misericordiosos.
Reina de los que defienden la vida.
Reina de los que ayudan a los migrantes.
Reina de los fieles en su matrimonio.
Reina de todos los santos.
Reina del cielo y de la tierra.
Estrella de la Nueva Evangelización.
Aurora de un Mundo Nuevo.
Madre de la unidad en la Iglesia.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Oyenos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Escúchanos,
Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Ten piedad y misericordia
de nosotros.
*Bajo tu amparo nos refugiamos, Santa Madre de Dios; no desprecies
las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades, antes
bien, líbranos de todos los peligros, oh Virgen gloriosa
y bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos
de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor
Jesucristo. Amén.
*Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes.
Ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes. Ya que me protejes
tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo
y el Espíritu Santo. AMEN.
FRASES DE LA BIBLIA QUE
TE AYUDARAN A MEDITAR
"Cuando un forastero viva junto a ti, en tu tierra, no lo
molestes. Al forastero que viva con ustedes lo mirarás
como a uno de ustedes y lo amarás como a ti mismo, pues
ustedes también fueron forasteros en Egipto. Yo soy Yahveh,
tu Dios" (Lv 19,33-34).
"No opriman a los extranjeros, pues ustedes ya saben lo
que es ser extranjero. Lo fueron ustedes en la tierra de Egipto"
(Ex 23,9).
"Amados hermanos, les ruego que por ser extranjeros que
viajan fuera de su patria, se abstengan de los deseos malos que
hacen la guerra al alma. Lleven una vida ejemplar en medio de
los que no conocen a Dios" (1 Pe 2,11-12).
"Ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino
conciudadanos del pueblo de los santos: ustedes son la casa de
Dios" (Ef 2,19).
"Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda
la creación" (Marcos 1 6, 1 5).
"Como Pájaro que vaga lejos de su nido, así
es el hombre que anda lejos de su tierra natal" (Proverbios,
27,8).
LA IGLESIA LES HABLA
A LOS MIGRANTES
El Papa Juan Pablo II nos exhorta:
"A la familia, cuya misión consiste en transmitir
los valores de la vida y del amor, en la emigración resulta
difícil vivir esa vocación precisamente por el éxodo
migratorio que le afecta de distintas maneras.
Muchas veces los trabajadores se ven obligados a permanecer, durante
largos meses y a veces años, lejos de sus esposas.
Con frecuencia la emigración implica la separación
de padres e hijos y éstos últimos entran a formar
parte de la sociedad privados de la imagen paterna y educados
según los comportamientos de las personas ancianas, no
siempre capaces de ayudar a las jóvenes generaciones a
proyectarse hacia el futuro.
La Iglesia "Sacramento de salvación" para todos
los hombres y para todo el hombre, defiende los valores fundamentales
de la familia, más allá del modelo cultural en que
ésta se halla estructurado, y denuncia los obstáculos
que se le ponen, reivindicando la libertad de movimiento y de
decisión, así como el derecho primario a la educación
que pertenece a la familia misma. Habrá que trabajar siempre
para que las familias estén enteramente unidas. Las familias
de emigrantes deben tener la posibilidad de encontrar siempre
en la Iglesia su patria."
( Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial del Migrante.
Noviembre de 1986 ).
Nuestros Obispos Mexicanos
nos invitan a reflexionar:
"Exhortamos a aquellos que están en víspera
de tomar la decisión de alejarse de su tierra y de su familia
para ir a buscar mejores ingresos, a reflexionar, antes de partir,
en los daños y peligros a los cuales se exponen:
1.- Las deudas y compromisos económicos que asumen para
obtener el dinero del viaje. ( ¿Podrán pagarla después?
).
2.- El liquidar o comprometer su pequeño patrimonio familiar.
(¿Valdrá la pena?).
3.- La separación y, a veces, división familiar.
(¿Ese es el precio que se paga?).
4.- La tristeza, soledad y angustias de mamás, esposas
e hijos.
5.- La explotación que pueden sufrir en diversas formas
y lugares.
6.- Los riesgos de las substituciones afectivas, creando nuevas
familias al margen de la ley civil y eclesiástica.
7.- La pérdida de dignidad y la consecuente frustración
ante los fracasos, las excesivas exigencias de trabajo, la ambición
estimulada, los rechazos o las competencias desleales.
8.- Y está siempre el "Complejo del migrante"
que no quiere regresar nunca como "derrotado" y se halla
así bajo una presión social y psicológica
personal.
"Sin embargo, cuando la decisión de emigrar es un
hecho, les recordamos queridos hijos e hijas del camino:
1 .- Ser portadores de esperanza y de una cultura del espíritu,
conforme a las tradiciones y a los valores humanos que llevamos
en nuestra cultura, allá donde nuestro camino nos lleve,
en medio de una sociedad más y más sedienta de autenticidad.
2.- La oportunidad de compartir la fe recibida de nuestros padres
en medio de otras comunidades."
("Migración: reto y compromiso" Carta pastoral
de los Obispos de la Frontera Norte de México, Enero de
1988).
Juan Bautista Scalabrini
Fue un Obispo italiano que se interesó en la Iglesia por
el fenómeno de las migraciones. Por eso fundó una
Congregación Religiosa llamada "Misioneros de San
Carlos", cuya finalidad es propiciar el bien humano y espiritual
de los migrantes.
Hoy en día los Misioneros de San Carlos están presentes
en veinte naciones interesándose por los problemas de los
migrantes y ayudándolos a vivir su fe en circunstancias
muchas veces de marginación, de explotación y de
soledad.
Juan Bautista Scalabrini decía:
"Para el hombre la patria es la tierra que le da el pan".
"Llevar donde haya migrantes el consuelo de la Fe y la sonrisa
de su tierra".
"No olvides que mientras vivamos en la tierra, somos peregrinos
en búsqueda de una patria que no es terrenal.
Emigran las semillas, los pájaros, los animales
y, más que todo, el hombre, siempre como instrumento de
la Providencia que preside y dirige los destinos de la historia
rumbo a la meta final. La migración da al hombre el mundo
como patria".
San Ambrosio
Fue Obispo de Milán. Desempeñó su ministerio
con gran celo pastoral, protegiendo con valentía los derechos
de los más pobres.
Con respecto a los migrantes decía:
"No hay otra cosa más odiosa que discriminar a un
forastero y luego exigirle que se porte como un ciudadano del
país".
PEQUEÑO DIRECTORIO
DEL MIGRANTE
ALBERGUE JUVENIL DEL DESIERTO
Carpinteros 1515 G y H,
Colonia Industrial, 21010 Mexicali, B.C.
Tel: ( 65 ) 54 53 64, Fax: (65) 54 60 45
CASA DEL MIGRANTE DE TIJUANA, A.C.
(CENTRO SCALABRINI)
Calle Galileo 237, Colonia Postal.
22350 Tijuana, B.C. Tel. ( 66 ) 82 51 80
CASA YMCA MENORES MIGRANTES
Blvd. Cuauthémoc Sur 3170,
Colonia Chula Vista, Tijuana, B.C.
Tel. (66) 86 13 59
CASA DEL MIGRANTE
Parroquia de la Virgen de Guadalupe (Anexo)
Tecate, B.C.
Colonia Centro
CASA DEL MIGRANTE:
Neptuno 1850, Apartado 34,
Col. Satélite, 32540 Ciudad Juárez, Chih.
Tel. ( 16 ) 87 06 76
CENTRO DE ENTRENAMIENTO
PARA EL TRABAJO (CET):
426 S. Spring St., Los Angeles, CA 90013
Tel: ( 213 ) 687 - 9350
CENTRO DE ESTUDIOS
FRONTERIZOS Y PROMOCION
DE LOS DERECHOS HUMANOS
Reynosa, Tamaulipas. Tel. (89) 22-24-41
CENTRO MADRE ASSUNTA
Galileo 2305, Colonia Postal.
22350 Tijuana, B.C.
Tel. y fax (66) 83 05 75
CENTRO DE APOYO AL
TRABAJADOR MIGRANTE (C.A.T.M.)
Jabonera 6, Colonia Nueva.
Mexicali, B.C. Tel. (65) 53 48 82
COALICION PRO DEFENSA DEL
MIGRANTE (Tijuana y Mexicali )
Tel. 01-800-711-0101.
Llamada gratuita
COMITE DE LOS AMIGOS AMERICANOS
( San Diego, California )
Tel. (619) 233-4114
( Houston, Texas )
Tel. (713) 926-2799
C-VISA
(Coachella Valley Immigration Service and
Assistance, Inc.)
A NON-PROFIT CORPORATION
934 Vella Road,
Palm Springs, CA. 92264
Tel (619) 327-1579. Fax (619) 325-2869
FUNDACION DE OPORTUNIDADES
MEXICO-AMERICANAS (MAOF):
401 N Garfiel Ave.
Montebello, CA 90640
Tel: ( 213 ) 890 - 9600
Mensajes de mis familiares
(Página en blanco)
Mensaje de los sacerdotes
de mi pueblo
(Página en blanco)
INDICE
Pág.
Mensaje de tu Obispo.
Oraciones para diversas circunstancias.
Oraciones por algunas personas en especial.
El Rosario del migrante.
Frases de la Biblia que te ayudarán a meditar.
La Iglesia habla a los migrantes.
Pequeño Directorio del migrante.
Mensajes de mis familiares.
Mensaje de los sacerdotes de mi pueblo.
MIS DATOS PERSONALES
Nombre: __________________________
__________________________________
RESIDENCIA EN EE.UU.
Calle: _____________________________
Ciudad: ___________________________
Teléfono: __________________________
En caso de accidente deseo el auxilio espiritual de un sacerdote
católico.
También pueden comunicarse con:
__________________________________
Domicilio: _________________________
Ciudad: ___________________________
País: ___________ Tel: _______________
DEVOCIONARIO DEL MIGRANTE
Una publicación católica de la Comisión Diocesana
de Pastoral Social, en su Departamento de Migrantes.
Diócesis de San Juan de los Lagos, Jal., México,
1997
IMPRIMATUR
Sr. Cango. D.
JORGE ELIAS CHAVEZ GONZALEZ
Apartado 1, Morelos 30
47000 San Juan de los Lagos, Jal.
Tel: (378) 5 05 70; 5 06 57;
Fax: 5 29 71
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